¡Todos somos responsables!

Una opinión acerca de la elección de Trump como presidente de los EEUU.

He leído varios comentarios diciendo que: “los norte-americanos se volvieron locos”, “cada país tiene el gobierno que se merece”, etc.

Sin embargo, para mí esto no es un fenómeno aislado. Simplemente, es el resultado del modelo que hemos implementado a la fuerza y que hoy se ve amenazado en sus bases.

Trump es a la élite, lo que una piedra en el zapato es al individuo a pie. Es decir, una vez que te das cuenta que está ahí, puedes ignorarla pero tarde o temprano te sacarás el zapato y harás algo para arreglar la incomodidad.

El nuevo presidente de los EEUU, no es más que un síntoma de una sociedad cansada de lo mismo. (de que unos pocos se reparten la torta casi en su totalidad) Lo más irónico de todo, es que Trump es parte de esa élite de los mismo de siempre. Sólo, que supo cristalizar un descontento social que se repite en varios lugares del mundo.

¿Desde qué lugar somo responsables?

Somos responsables por el simple hecho de perpetuar el modelo, apuntando a llegar a esa élite poderosa. El ser humano, en cualquier organización social, establece una “selección” de individuos que decide para y por la comunidad, en relación a lo que es mejor para ésta. El problema es que los incentivos no están asociados a lo colectivo, sino más bien a lo individual. Permeando la empatía y los valores que nos convierten en seres sociales, resaltando la codicia, la individualidad y la corrupción.

El “mercado” y el modelo “autorregulado”, como cualquier ecuación matemática, busca la eficiencia desde el punto de vista de los factores. Sin tomar en cuenta que los factores no son constantes ni constructos inanimados. Sino más bien, somos seres sintientes y emocionales que necesitamos algo más que la eficiencia para habitar en plenitud nuestra realidad.

Hemos construido una sociedad planetaria que se basa en algoritmos que filtran las noticias que consumimos, los comentarios y opiniones de nuestros “amigos” y el conocimiento al que accedemos.

Si ya poseemos una visión parcial de nuestro entorno, porque somo seres subjetivos, este paradigma de la información nos convierte en habitantes “ignorantes” desde el ego.

Con todo esto, no quiero por ningún motivo defender a Hillary, sino más bien mostrar que la situación actual de la humanidad y las sorpresas democráticas del último tiempo, son reflejo de nuestra arrogancia y codicia.

El primer paso para cambiar es hacerse consciente del problema. Hoy, Trump, es problema de todos. Y somos responsables de utilizar esta infraestructura hiperconectada para fiscalizar y mejorar lo que tenemos.

Aprovechemos esta instancia de consciencia planetaria, para enarbolar las nuevas banderas de la transformación social y cultural que está en camino. Utilicemos todo nuestro potencial con un solo objetivo: cuidarnos. Porque, independientemente de todas las divisiones y diferencias, todos somos responsables de lo que ocurre en nuestro sistema llamado Tierra.