Coraje: conectarse con el corazón

La palabra coraje deriva de cor, corazón en latín y éste del griego kardia. Tener coraje es sinónimo de tener valor, de “echar el corazón por delante”.

Unsplash: https://unsplash.com/collections/254749/courage?photo=cZVthlrnlnQ

Somos lo que somos, en la medida en que continuamos siendo. Sin embargo, no siempre me he podido conectar conmigo mismo al actuar. A veces, mis acciones, carecen del sentido que me gustaría que tuviesen. Es decir, muchas veces reacciono.

Es por eso que, buscando e indagando en libros, además de internet, encontré la etimología de una palabra que ha estado en boga hace un tiempo, pero asociada con la valentía (“cualidad del que tiene fuerza, salud y vigor) y utilizada como sinónimo. Esta palabra es: coraje.

A pesar de su uso indistinto, el coraje no se asemeja para nada a la valentía desde la perspectiva etimológica.

Coraje, para mi, y luego de incorporarlo como concepto, implica “conectarse con lo que anhelo de corazón” con un objetivo claro; actuar en consonancia con mi yo interno.

Se necesita coraje, y no valentía, para conectarse desde el corazón con uno mismo y hacerse cargo de todo aquello que nos pasa, tanto en lo emocional como lo mental.

Hoy en día he escuchado a muchas personas decir que no han podido encontrar el sentido a su devenir. En pocas palabras, carecen de un propósito claro. Esto, podría deberse a la dificultad para “poner el corazón por delante” y dar ese paso hacia la liberación personal.

Recordar (“volver a pasar por el corazón”) la esencia de nuestro coraje es algo totalmente posible. Sin embargo, debemos ser compasivos con nuestra propia naturaleza. Puesto que, forzarnos a conectarnos es igualmente nocivo.

No obstante, debemos practicar la meditación u otras técnicas que permitan despejar nuestra mente, para así disponer de renovadas energías para redirigirlas hacia nuestro interior.

Al parecer, efectivamente, somos los que somos en la medida que estamos siendo. Pero, para realmente ser en coherencia, necesitamos volver a pasar una y otra vez por el mismo lugar; cada vez, poniéndole más corazón a aquello que decidimos.

Anuncios