La “propia” mentira

Estudia lo que quieras mientras sea medicina, ingeniería y/o derecho. Con esto te aseguramos que no serás “pobre”.

Confié y lo hice, ¿qué pasó? Me disfrazo a diario de ingeniero comercial, una carrera que en el resto del mundo, no existe. Entienden bien, ¡no existe! Afuera, sería parecido a un Administrador de Empresas con mención en algo. He realizado diplomados, tres para ser exacto, y nada. El peso de mis decisiones sigue presente. Fantasmas del descontento de lo que espero de mi. Vivo con mis padres, aún. Aunque hoy en día eso no es problema, porque se inventó un concepto llamado Generación Y. Somos todos esos que andamos pegados al teléfono, full tecnológicos y incolumnes a la independencia. Porque digo que inventaron, porque finalmente esta Geeneración Y es “víctima” de la mentira. Esa ilusión de que el mundo no cambia y que lo que hoy tenemos durará para siempre. De que el pasado explica el futuro y que se comportan por la máxima “donde fueres has lo que vieres” Todo suena como una crítica a mis padres, pero no es así. Sino más bien, es la “agresividad” de mi crianza. Esa agresividad que se esconde en el miedo que nos inculcaron. El TAO habla de que la agresividad tiene una forma externa (agresión) y una interna (miedo). Es decir, el miedo es la manera en la que nosotros mismo nos hacemos daño. El modelo, creado por nosotros mismo, tiene un perfecto funcionamiento. Criaron a los que nos criaron con miedo y luego aquella sensación se traspasa. Como se vuelve algo incontrolable, hacemos caso y vivimos en la mentira…prisioneros de uno mismo.

Update: Hoy vivo solo. El miedo está incorporado como una fuerza vital. Escribí esto hace rato y hoy me siento mucho menos “víctima”. Me estoy empoderando y creo que la gran solución a la agresividad de mi crianza, es la posibilidad de confiar en mi mismo. Hoy, soy otro.


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